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Los niños expuestos en el vientre a químicos en los cosméticos y las fragancias son más propensos a desarrollar problemas conductuales comúnmente encontrados en niños con trastorno de déficit de atención de acuerdo a un estudio de Nueva York en niños en edad escolar.
Científicos en el Mount Sinai School of Medicine reportaron que las madres que tuvieron altos niveles de ftalatos durante su embarazo eran más propensas a tener niños con puntajes pobres en las áreas de atención, agresión y conducta.
El estudio encontró que los niños eran 2.5 veces más propensos a tener problemas de atención que eran “significativos clínicamente” si sus madres estuvieron altamente expuestas a ftalatos. El tipo de conducta que se incrementó se encontró en niños con Trastorno de Atención con Hiperactividad y otros llamados desordenes de conducta disruptiva.
“Más ftalatos equivale a más problemas de conducta”, dice Stephanie Engel, una profersora asociada de medicina preventiva en Mount Sinai y autora líder del estudio. “por cada incremento en la exposición, vemos un incremento en la severidad y frecuencia de los síntomas.”
La conexión fue sólo encontrada para el tipo de ftalatos usados en perfumes, champús, esmaltes de uñas, lociones, desodorantes, spray para el cabello y otros productos de cuidado personal. No se encontraron efectos conductuales para los ftalatos usados en juguetes de vinilo y otros plásticos suaves.
Una ley federal que se hizo efectiva en E.U. hace un año prohibe los ftalatos en juguetes de vinilo para niños y otros productos. Pero no hay restricciones en E.U. de ftalatos en cosméticos y otros artículos de cuidado personal. Sin embargo, estos son prohibidos en cosméticos usados en Europa. Fabricantes de los sostienen que los químicos son seguros tras haber sido ampliamente usados por 50 años.
Los científicos dicen que el estudio ha descubierto un nuevo problema que podría estar relacionado con efectos de ftalatos en el desarrollo del cerebro de un niño. Hasta ahora, la mayoría de los estudios se han centrado en su potencial para bloquear las hormonas masculinas y feminizar a los niños o contribuir con problemas en la reproducción masculina.
“Claramente los tóxicos ambientales juegan un rol en el desarrollo neuronal infantil, y los ftalatos, en particular, has sido poco estudiados en esta área”, dice Engel.
El Dr. Philip Landrigan, un pediatra en Mount Sinai y director del Children's Environmental Health Center, lo llama “una nueva área de preocupación” acerca de los ftalatos.
“Claramente necesita ser replicado, como cualquier otro estudio que abre nuevos caminos, pero el estudio en sí mismo está muy bien hecho y es muy creible”, dice.
El estudio involucró 188 niños y niñas entre los 4 y los 9 años quienes nacieron entre 1998 y 2002, de acuerdo al estudio publicado en línea en la revista Environmental Health Perspectives. La mayoría fueron de East Harlem o de Upper East Side de Manhattan y tres cuartos de ellos eran de ingresos bajos.
Los puntajes de los niños estuvieron basados en las respuestas que sus madres proveyeron a preguntas estandarizadas usadas comúnmente por médicos y otros clínicos para ayudar en el diagnóstico de trastorno de déficit de atención. Las madres respondieron a 130 preguntas diseñadas para deterctar comportamientos problemáticos en una escala de 4 puntos que va desde “nunca” hasta “casi siempre” y a 86 preguntas en otra prueba diseñada para medir la función cognitiva, tal como la memoria.
Algunos efectos fueron mayores en niños que en niñas, pero las asociaciones a los químicos aún fueron considerables en las niñas, dijo Engel.
La investigación no utilizó doctores u otros clínicos para evaluar a los niños. En su lugar, los hallazgos se basaron en las evaluaciones de las madres.
“el reporte de un padre acerca del comportamiento de su hijo es subjetivo ciertamente”, dijo Engel. Pero añadió que se había encontrado que las madres eran muy precisas para evaluar la conducta pobre, la agresión y los problemas de atención.
A las madres se les examinó por el uso de ftalatos durante el embarazo, el periodo más sensible para el desarrollo cerebral de un niño. En un estudio publicado el año pasado, investigadores coreanos asociaron la exposición de los niños a ftalatos con ADHD.
Shanna Swan, una epidemióloga de la Universidad de Rochester cuya investigación asoció a los ftalatos con la feminización de los genitales en bebés varones, llamó a los ftalatos un “escenario complicado” para los científicos desenredan porque hay muchos compuestos diferentes y muchos efectos potenciales para estudiar. Pero dijo que le pareció “muy interesante” que Engel y su equipo encontraran “tantas asociaciones negativas” de los ftalatos con los pesos moleculares bajos – aquellos usados en productos de cuidado personal.
A Swan le sorprendió que muchos de los efectos correlacionaran con un metabolito ftalato, llamado MMP, que es hallado en las menores concentraciones en las personas.
“No es un metabolito usualmente pensado como tóxico”, dijo Swan, directora del Center for Reproductive Epidemiology en el University of Rochester School of Medicine and Dentistry.
Los investigadores dijeron no saber cómo la exposición prenatal a los ftalatos puede conducir a problemas conductuales. Pero teorizar que puede ser causado porque los químicos interrumpen hormonas de la tiroides, que son críticas para el desarrollo del cerebro infantil.
En abril, el equipo de Mount Sinai reportó efectos en el mismo grupo de niños cuando eran recién nacidos. Las niñas –pero no los niños- con altas exposiciones a ftalatos tenían diferencias en atención y orientación, dos indicadores de efectos en el desarrollo neuronal en infantes, de acuerdo a un estudio publicado en la revista Neurotoxicology.
El nuevo estudio plantea la pregunta de si los ftalatos y otros químicos interruptores de hormonas podrían estar jugando un rol en el incremento de la taza de trastorno de déficit de atención diagnosticado en niños. Ftalatos has estado alrededor por 50 años y se desconoce si la exposición de las personas ha incrementado.
“El porcentaje de niños diagnosticados con problemas conductuales ha aumentado con el tiempo y no es claro por qué” dijo Engel. “Sería forzoso atribuir todo a los interruptores endocrinos. Probablemente hay múltiples diversas causas.”
Casi cada humano examinado tiene huellas de ftalatos en su cuerpo y las mujeres están más expuestas.
“Hay suficiente evidencia para estar preocupados sobre los ftalatos y es prudente reducir la exposición tanto como sea posible”, dijo Engel. “Pero son tan propagados en la actualidad que es difícil eliminar la exposición sin acciones regulatorias”.
Engel dice que las personas deberían presionar a los legisladores a restringir los ftalatos de los productos de cuidado personal tanto de adultos como de niños.
Los fetos son “particularmente vulnerables en sus interruptores endocrinos” dijo. “Pero estamos muy preocupados también por el problema de la exposición post-natal. Los niños continúan exponiéndose a medida que crecen.”
Los consumidores que quieran aprender más acerca d los ingredientes en sus marcas de cosméticos pueden usar una base de datos compilada por el Environmental Working Group en http://www.cosmeticsdatabase.com/index.php. Sin embargo, los productores no siempre listan los ftalatos es sus etiquetas.
Los ftalatos son solventes que son comúnmente usados en cosméticos porque ayudan a retener las fragancias y ayudan a que la loción penetre la piel. Muchos fabricantes de esmaltes para uñas ya han eliminado los ftalates, que habían sido comúnmente usados para hacer el esmalte más flexible y duradero.
Por Marla Cone y Environmental Health News
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