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| Cuidado en casa: Sobre abuelas y niñeras |
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Durante el embarazo papá y mamá suelen hacer todos los preparativos necesarios para la llegada de su bebé: arreglan su habitación, compran ropa y escogen nombres, entre otras cosas. Pero, decidir quién cuidará del bebé cuando mamá vuelva al trabajo es fundamental puesto que es durante los primeros años de vida cuando los niños presentan su mayor potencial de crecimiento y que lo alcance plenamente depende, en gran medida, de la calidad del cuidado recibido durante su temprana infancia.
Mientras algunos padres optan por una guardería, otros deciden que su hijo(a) estará mejor si es cuidado(a) en casa por un familiar, por lo general una de las abuelas, o bien por una niñera. Aunque, el cuidado en casa presenta características positivas como horarios más flexibles para los padres, la continuidad en las prácticas de crianza, un ambiente más íntimo e informal y una persona que brinde una atención más personal y afectuosa a nuestro(a) hijo(a) de la que se puede obtener en una institución, también impone dificultades propias a la situación de cuidado, por ejemplo, baches en la comunicación entre los padres y la cuidadora o quizás un entorno poco estimulante para el(la) niño(a). Las ideas que presento a continuación espero les sirvan para manejar exitosamente algunos retos que suelen ser propios del cuidado en casa y logar así el entorno más adecuado para el desarrollo de las potencialidades de su hijo(a). Aunque reconozco que el cuidado en casa puede ser proveído por diferentes personas, voy a centrar mis ideas en dos cuidadores particulares: abuela y niñera, ya que considero que son dos elecciones muy frecuentes entre los padres que presentan características en común y, a la vez, implican decisiones y acciones muy diferentes dado que en el caso de las abuelas se trata de una persona allegada y en el otro, se trata de alguien que se contrata para que cumpla con el rol de cuidador.
Abuelas y Niñeras: Retos en Común1. Reflexione sobre sus expectativas. Decidir que su hijo(a) va a sercuidado en casa y no en una institución es sólo el paso inicial, además es importante tomarse el tiempo para reflexionar sobre lo que se espera del cuidado en términos de actividades, valores y prácticas y así tomar decisiones en torno a quién, dónde y cómo se realizará el cuidado. 2. Llegue a acuerdos. No dé por hecho que la cuidadora de su hijo(a), sea abuela o niñera, tiene sus mismas expectativas o manejará las situaciones igual que usted, póngase de acuerdo con relación a temas como horarios de cuidado, rutinas de alimentación y sueño y seguridad del hogar, nutrición saludable, regulación de la televisión y disciplina, entre otros temas. 3. Provea recursos lúdicos. Brinde libros, juguetes y materiales didácticos para que la cuidadora pueda generar un ambiente rico para el desarrollo de su hijo(a). Muchas veces, por buenas intenciones que tenga una abuela o una niñera, si no cuenta con los recursos para hacer un ambiente rico, no lo va a lograr, lo importante es entender que no se trata de brindar cosas costosas, sino versatilidad y materiales apropiados para la edad del niño(a); por ejemplo, no se puede pretender que el niño(a) desarrolle el amor por la lectura si no brindamos material de lectura. Proveer los recursos facilita a los cuidadores el establecimiento de rutinas y la regulación de la televisión. 4. Delimite y separe el rol de la cuidadora del rol del padre. Tanto con las abuelas como con las niñeras es importante clarificar que quienes establecen las pautas y normas fundamentales de crianza e usted, como mamá o papá. 5. Mantenga una comunicación abierta. Los padres y el cuidador deben generar estrategias para mantener un ambiente donde se pueda intercambiar de manera tranquila información, ideas y sentimientos concernientes al cuidado de su hijo(a). Una comunicación fluida ayuda a mantener un ambiente constante para su hijo(a), entre ellas lasestrategias disciplinarias. 6. Infórmese. Algunos estudios realizados con personas que cuidan niños y niñas en casa han mostrado que para ellos conocer acerca de algunos temas puntuales podrían facilitar su labor, se sugiere tener material informativo en casa y comentarlo con los abuelos y niñeras en temas como: · Desarrollo infantil, en particular, comportamientos acordes a las diversas etapas del desarrollo; juegos apropiados para potenciar habilidades; libros y otras herramientas para potenciar el lenguaje. Apoye al cuidador con libros o guías que sean fáciles de leer y seguir, no se trata de generar expertos, sino de facilitar al cuidador a determinar que es normal según la etapa de desarrollo o que actividades son apropiadas para el niño, también según la etapa de desarrollo. Desarrollo infantil, que se considera normal en nutrición y desarrollo físico. · Estrategias de disciplina positiva y establecimiento de límites. · Estrategias para relacionarse de manera recíproca con el niño(a). · Preparación de comidas sencillas, nutritivas y deliciosas. · Salud y seguridad. · Primeros auxilios. · Manejo de virales y otras enfermedades. · Materiales educativos: libros, juguetes que sean versátiles y se vayan adaptando a las necesidades del niño(a), juguetes para enseñar conceptos.
Las Abuelas1. Establezca horarios claros de cuidado. En ocasiones es poco claro cuándo la abuela está cuidando de su nieto(a) y debe imponer disciplina y restricciones y cuándo es simplemente la abuela que mima y acompaña, lo que suele generar conflictos entre los miembros de las familia. Por ello, es importante acordar horarios en los que estén definidos tanto los días como las horas de llegada y recogida del niño o la niña. Tanto para usted como para la abuela es importante saber que por fuera de estos horarios quién está a cargo del cuidado y la disciplina es papá y mamá, aunque ella se encuentre presente. Adicionalmente, establecer horarios es una muestra de respeto hacia la abuela quién también necesita tiempo para descansar y realizar sus actividades, algunos estudios han mostrado que las abuelas cuidadoras se sienten estresados cuando sus horarios y rutinas no son respetados.
2. Establezca límites y llegue a acuerdos. La carencia de roles definidos suele ser una dificultad común cuando la abuela se encarga del cuidado de su nieto(a) ya que ellas pueden interferir con el rol de los padres al tomar decisiones contradictorias con relación a la manera de imponer la disciplina o manejar las enfermedades, entre otras cosas. Por ello, es importante, primero tener presente que, aunque usted y la abuela comparten valores siempre habrá desacuerdos, pequeños o grandes, que deben ser manejados a medida que van surgiendo. Una comunicación abierta y tranquila es la clave para llegar a acuerdos, resaltar el conocimiento y la experiencia que tiene la abuela en el cuidado de los niños y tomar de allí pautas para la crianza le da valor a la abuela, pero también aclarar que quienes eligen las pautas de crianza, las estrategias disciplinarias y determinan las situaciones que ameritan corrección son ustedes, como padres.
3. Tenga presente las limitaciones de salud de la abuela. Algunos estudios han mostrado que con frecuencia los padres subestiman las limitaciones en salud de las abuelas ya que ellas siguen proveyendo cuidado a pesar de estas limitaciones. Determinar si la abuela está en plena capacidad para encargarse del cuidado de un niño, es ante todo, una cuestión de respeto hacia la abuela, además que un niño requiere de un adulto que pueda acompañarlo en diversas situaciones que estimulen su desarrollo y ciertamente, una persona con limitaciones en su salud puede no ser el mejor cuidador. Las Niñeras1. Realice un proceso de selección. No se conforme con que la niñera sea recomendada por una persona o entidad conocida y confiable, aunque este paso es fundamental, sea consciente que la niñera va a hacer las veces de cuidadora primaria de su hijo( a), durante muchas horas de la semana y en ese sentido es importante valorar que esta persona tenga los conocimientos, habilidades y otras características personales necesarias para el adecuado cuidado y formación de su hijo(a). A continuación, algunas características que se deberían evaluar: · Creencias y valores. Valorar que la cuidadora de su hijo(a) comparte su sistema de creencias y valores con relación a la crianza, incluso en temas que pueden parecer de poca importancia, facilita el que su hijo(a) esté expuesto a prácticas de crianza, mecanismos disciplinarios y hasta una perspectiva del mundo constantes y congruentes con los suyos, como padres. Por ejemplo, he tenido la oportunidad de observar niñeras que encuentran como algo natural que el niño o la niña hagan sus necesidades en el parque en el que se encuentran jugando , sé que como mamá no estaría dispuesta a admitir esto con mi hijo porque para mí, el uso adecuado del sanitario involucra no sólo la capacidad de controlar esfínteres, sino un respeto con el propio cuerpo y con el espacio público. · Habilidades comunicativas. Tenga en cuenta que la niñera será quién le informará del día a día de su hijo(a) y este flujo constante de ideas e información ayudará a mantener límites, rutinas y actividades constantes para el niño sin importar si esta con sus padres o con la niñera. Las habilidades comunicativas no se miden por cuanto habla una persona, sino por una serie de capacidades que comprenden entre otras cosas el poder expresar sus opiniones de una manera segura y tranquila, transmitir información con cierto nivel de detalle y escuchar de manera atenta al otro. · Habilidades para resolver conflictos. Por buena que sea una niñera habrá momentos en los que no se estará de acuerdo con su forma de manejar ciertos aspectos de la crianza y se tendrá que llegar a acuerdos. Es importante que la niñera esté abierta a las instrucciones y a las críticas, que comunique sus preocupaciones y molestias de una manera respetuosa a la vez que muestra su aceptación hacia el niño, que llegue a acuerdos sobre límites y planes de acción común. · Habilidades logísticas y prácticas en la preparación de comidas nutritivas y deliciosas, ordenar la zona de juego y actividades, limpieza y aseo en cambio de pañales, aseo de habitación. Uso de tiempo y espacio y sensibilidad a los ritmos diarios del niño. · Conocimientos en desarrollo infantil. Conocimientos básicos sobre desarrollo infantil facilita que la niñera diferencie entre comportamientos normales y anormales según la edad, esté atenta a señales de alerta y se interese por proveerle al niño(a) un ambiente rico y estimulante. · Habilidades verbales. Los primeros años de vida son fundamentales para la adquisición del lenguaje verbal, si usted quiere que su hijo(a) desarrolle un lenguaje rico y variado no desestime la influencia que en ello juega el estar expuesto a una persona que cuente con un amplio vocabulario y haga buen uso de las estructuras gramaticales, que esté en capacidad de explicar el significado de las palabras y exponga al niño a libros y otros medios que estimulen el desarrollo del lenguaje. · La manera de interactuar con el niño. Un cuidado óptimo se asocia con una persona que responda de manera segura, tranquila y afectuosa a las señales de molestia del niño(a), que no confunda brindar atención con malcriar, que tenga en cuenta los balbuceos y otro tipo de comunicación no verbal del niño en su interacción diaria, que sea receptivo a las señales del niño, lo estimule y no sea muy restrictivo. Una buena manera de evaluar esto, es invitar a la candidata a niñera a pasar una tarde con el(la) niño(a) y observar su manera de interactuar con su hijo(a), aunque no es posible que la niñera despliegue todas sus habilidades y rasgos de personalidad, si trasciende lo que se dice en una entrevista. 2. Capacite a la niñera. Tómese el tiempo necesario para informar y enseñar. Habrán ciertas actividades en los que hará falta que mostrar cómo realizarlas, no se conforme con comunicarlo verbalmente modele el comportamiento. 3. Formalice reuniones. Aunque suene muy corporativo, realizar reuniones periódicas con la niñera, esta puede ser una buena estrategia para mantener una comunicación abierta y fluida que facilite compartir experiencias, discutir preocupaciones y llegar a acuerdos. 4. Genere formatos informativos. Escribir y pegar formatos en los que hay información primordial sobre el niño es una buena manera para que la niñera recuerde y ponga en práctica elementos que pueden ser útiles en su interacción con el niño y en la resolución de problemas cotidianos. Vea en nuestra sección de recursos varios ejemplos de formatos informativos. 5. Mantenga expectativas realistas. Ninguna niñera, por buena que sea es Mary Poppins, usted debe estar dispuesto a lidiar con ciertas fallas o carencias, la autorreflexión constante es importante para determinar si nuestras expectativas son reales. Por ejemplo, no es real esperar que la niñera sean 100% flexibles a los horarios de los padres.
Fuentes ConsultadasBank Street College of Education, (2005). Perspectives on Family, Friend and Neighbor Child Care: Research, Programs and Policy. Drake, P.M., Greenspoon, B.,Unti, L., Fawcett, L.K. and Neville-Morgan, S., (2006). Family, Friend, and Neighbor Child Caregivers: Results of a Statewide Study to Determine Needs and Desires for Support. Early Childhood Education Journal, 33, 4. Emanoil, P., (2000). Support for Informal Child Care Providers. Human Development. Honig, A., (1981). Quality Training for Infant Caregivers. Paper presented at the Annual Convention of the APA. Reproduced by U.S. Department of Education. Hui-Chen Huang, G., (…). What I'm Really Looking for: Family Day Care from the Parent's Perspective. Education, 128, 1. |
| Last Updated ( Sunday, 23 August 2009 18:20 ) |


