Written by Administrator    Friday, 31 October 2008 10:01    PDF Print E-mail
Cómo lograr un balance entre el trabajo y los hijos

CONSEJOS PARA MAMÁS Y PAPÁS TRABAJADORES 

 

Cuando los hijos nacen las prioridades cambian, ellos pasan a hacer lo más importante en nuestra vida y se encuentran presentes, de una u otra forma, en todas las actividades que emprendemos: si salimos de vacaciones escogemos un sitio donde ellos se puedan divertir, si queremos pasar tiempo a solas con nuestra pareja elegimos para su cuidado a una persona responsable, si trabajamos lo hacemos teniendo en mente poder satisfacer sus necesidades y deseos. Sin lugar a dudas, mientras nuestros hijos sean pequeños y necesiten de nuestro cuidado y guía constantes serán lo primero y, a pesar, de querer estar la mayor parte del tiempo con ellos, muchos de nosotros aún queremos y necesitamos trabajar porque el trabajo no sólo provee recursos económicos es, además, una vía hacia la realización personal.

  

Pero cuando el trabajo compromete gran parte de nuestro tiempo es inevitable preguntarnos si esto afecta de alguna manera a nuestros hijos.  La respuesta es “sí, afecta”, pero ese “sí” es muy complejo porque cómo afecta el trabajo de sus padres a los hijos depende de múltiples factores y tiene diversas consecuencias en sus creencias, valores y comportamientos. Por ejemplo, estudios con padres y madres trabajadores han mostrado que en las familias donde los dos miembros de la pareja están laborando los papás suelen involucrarse más activamente en la crianza de sus hijos y en las tareas domésticas, de tal forma que los niños suelen mostrar menos estereotipos con relación a los roles de género.  Así mismo, se ha encontrado que cuando las mamás trabajan suelen animar a sus hijos a hacerse cargo, según sus capacidades, de labores domésticas y de su cuidado personal, lo que contribuye a generar en los niños y adolescente un sentido de competencia, autonomía y alta autoestima.

 

Es decir, que los efectos del trabajo sobre la vida de nuestros hijos pueden ser positivos, lo importante es lograr un balance entre nuestro rol de mamá o papá y nuestro rol como trabajador.   Para ello, es necesario comprender que trabajar no es sinónimo de ausencia o negligencia parental ya que con orden, dedicación y la actitud correcta es posible permanecer activamente involucrados en la vida de nuestros hijos aunque no estemos las veinticuatro horas del día a su lado.

 

He aquí algunas ideas para lograrlo:

 

1. Tome conciencia de sus prioridades. Sin hijos nuestras actividades se centran preferentemente en nosotros mismos: trabajamos, vamos al cine, hacemos ejercicio, asistimos a reuniones sociales, entre otras cosas. Pero, cuando tenemos hijos, nuestras prioridades cambian de inmediato y aunque todavía debe ser importante cuidarnos y generar espacios de esparcimiento y descanso para nosotros, es aún más importante cuidar de nuestros hijos y pasar tiempo con ellos. Así que para lograr las dos cosas es preciso ser conscientes de nuestras necesidades y de las de nuestros hijos y establecer lo prioritario. Hacer una lista que incluya tanto las actividades que debemos hacer como lo que deseamos hacer en nuestro tiempo libre (p.ej. tareas domésticas, diligencias, vacaciones o ir al cine) y organizarlas de acuerdo a qué tan urgentes o importantes son, qué tanto contribuyen a la salud física y emocional de los miembros de la familia, qué tan factibles son en términos de tiempo o presupuesto invertido, entre otros factores, puede ayudarle a tomar  decisiones más realistas y centradas en sus necesidades individuales y familiares. 

 

2. Establezca una rutina y apéguese a ella lo más posible. Tener horas establecidas para levantarse, realizar tareas, acostarse y demás actividades cotidianas facilita que tanto sus hijos como usted cuiden de su cuerpo, realicen actividades domésticas y den cumplimiento a otras responsabilidades como asistir al trabajo y al colegio a tiempo.

 

3. Equilibre su rutina. No pretenda realizar todas las actividades cotidianas en las horas de la noche o de la mañana.     

·         Aunque la noche debe ser para el descanso, alistar la noche anterior la ropa de sus hijos y la lonchera puede disminuir el apuro de la mañana.

·         Los fines de semana puede preparar hasta cuatro comidas al mismo tiempo y congelarlas para usarlas más tarde en la semana.

·         Haga del desayuno la gran comida familiar. Para algunas familias la hora de la mañana puede resultar la más conveniente para compartir en familia.

·         Disponga de un poco de tiempo extra cada mañana para resolver o completar tareas. En lo posible use las mañanas para lo estrictamente necesario, tener un desayuno en familia y alistarse para empezar el día.

 

4. Establezca metas reales. Aunque establecer una rutina es importante, no planee más de lo que esté en capacidad de cumplir y no organice hasta el último minuto del día, esto sólo le generará frustración y estrés.

 

5. Use sabiamente su tiempo por fuera del trabajo.

·         Realice algunas cosas a la vez. Puede hacer quehacer domésticos sencillos, como lavar los platos, en el mismo espacio en que sus hijos realizan su tarea escolar, de esta manera está disponible para cuando sus hijos soliciten ayude o necesiten resolver dudas.

·         Haga de las rutinas diarias con sus hijos una forma de aprender. Por ejemplo, llevar a sus hijos al colegio es una buena ocasión para enseñarles a leer las señales de tránsito, aprender a pasar calles, identificar zonas seguras y peligrosas en el barrio.

 

6. Delegue ciertas responsabilidades o tareas domésticas a sus hijos a medida que van creciendo. Sin importar si cuenta o no con los recursos para pagar una persona que ayude en casa, animar a los niños a realizar labores domésticas por un lado, alivia sus responsabilidades en el trabajo y la casa y, por otro, estimula en ellos sentimientos de autoestima, independencia y autocontrol. Recuerde ser claro acerca de las labores que espera que sus hijos realicen, pegar una lista de “tareas  para hacer” en algún sitio visible podría ayudar.

 

7. Encuentre personas que le ayuden. Como papá o mamá que trabajano puede pretender hacerlo todo a la vez, así que tener una niñera o un familiar que le ayude en el cuidado de sus hijos, a realizar las tareas escolares o a llevarlos de paseo puede facilitar las cosas, siempre y cuando permanezca usted como el encargado de la situación. Es importante que defina su grupo de apoyo, es decir, aquellas personas dispuestas a ayudarle cuando lo necesita y que evalúe cuáles son sus habilidades, características y cualidades personales como estado de salud, edad,  intereses para establecer cómo pueden ayudarle.

 

8. Pase el mayor tiempo posible con sus hijos después del trabajo. Después de un día laboral, es claro que nuestra energía decae y necesitamos descansar, sin embargo para que sus hijos sientan su afecto y compañía, no es necesario realizar actividades físicamente demandantes, basta con tener una buena conversación en donde les pregunte, los escuche y les cuente de su día, leerles un libro que sea de su interés, revisar sus tareas escolares, involucrarse en juegos tranquilos o, sencillamente, acompañarlos a ver un programa de televisión.  Sin importar lo que haga, busque mantener vivo el vínculo afectivo con sus hijos, lo cual se logra en una cotidianidad compartida, no son necesarias actividades extraordinarias.

 

9. Planeé actividades de esparcimiento teniendo en cuenta sus intereses y los de sus hijos. Para ello es  necesario que se mantenga al día sobre lo que a ellos les gusta e interesa y nadie más indicado para informarlo que ellos mismos, así que pregunte y escuche con atención; no base sus decisiones únicamente en la información provista por los medios de comunicación, por sus amigos o por compañeros de trabajo.

 

10. Esté disponible para sus hijos siempre. Mantenga siempre abiertas las líneas de comunicación con sus hijos para que ellos sientan que usted se encuentra disponible sin importar dónde esté o que tan ocupado se encuentre. Esto afianza el vínculo afectivo entre sus hijos y usted, lo cual es fundamental para que sus hijos no se sientan solos, tengan la confianza necesaria para afrontar exitosamente muchos de los retos de la infancia y la adolescencia, adquieran la base cognitiva y emocional necesaria para construir relaciones afectivas fuertes, duraderas y recíprocas.

 

11. Manténgase en contacto con el colegio de sus hijos. A pesar de las limitaciones de tiempo, usted puede participar en actividades escolares que se realizan en horarios que le resultan convenientes, tener una comunicación permanente con el (la) profesor(a)  de sus hijos por medio de la agenda escolar y estar informado sobre los acontecimientos escolares a través de sus hijos.

 

12. No se sienta culpable. Como ya se ha discutido el trabajo es esencial, bien porque brinda el sustento familiar o bien porque brinda satisfacción personal, así que no hay razón para sentir culpa por estar alejado de sus hijos.  La culpa implica un gasto de energía innecesaria, energía que podría invertirse positivamente en la relación con sus hijos, brindándoles amor, atención y comprensión cuando esté con ellos o en su lugar de trabajo.

 

13. Hábleles positivamente a sus hijos acerca de su trabajo. Descríbale a sus hijos de manera clara y sencilla en qué consiste sutrabajo, que sus hijos sepan por qué se ausenta. Explíqueles también el valor social del trabajo y cómo este hace parte de las responsabilidades adultas, en las familias donde uno de los miembros de la pareja no trabaja es importante mostrar que quien se queda en casa cumple con tareas que contribuyen al buen funcionamiento de la familia. De ser posible muéstrenles su lugar de trabajo y que hablen con sus compañeros. Evite quejarse con sus hijos del trabajo, sean niños o adolescentes, ellos no tienen la madurez suficiente para lidiar con la carga emocional que esto acarrea.  

 

14. Tómese tiempo para cuidar de usted mismo y de su relación de pareja. Ejercítese, como bien, duerma bien, un buen estado de salud y un buen estado de ánimo se verá reflejado en la relación con sus hijos, tendrá más energía al estar con ellos.

 

15. Haga espacio para amigos y otros seres queridos en su vida.

 Fuentes consultadas: Duckett Cain, J. (2003). Balancing Acts. Essence.Foley M.A. (1993). Ten Tips for the Working Mother. Essence, 23, 11.Mayer, E., Kreider, H. & Vaughan, P. (2000). Staying Involved: Tips for Busy Parents. Parents and Readings.

Papalia, D. y Olds, S. (1995). Psicología del Desarrollo de la Infancia a la Adolescencia. Mc Graw Hill.

Pleck, J.H. (1999). Balancing Work and Family. Scientific American Presents. 

Last Updated ( Sunday, 23 August 2009 18:16 )